Torre-Pacheco le quita el hormigón a su rambla: 1,4 kilómetros de cauce vuelven a ser cauce
Por Redacción I Love Mar Menor · publicado el

Durante décadas, la receta para una rambla que cruza un pueblo fue siempre la misma: hormigón por abajo y a correr. En Torre-Pacheco acaban de hacer lo contrario. Ha terminado la renaturalización de 1.410 metros de la Rambla Sur a su paso por el casco urbano, unos 51.650 metros cuadrados de superficie, y lo primero que se ha ido es precisamente la solera de hormigón.
La obra ha consistido en retirar ese fondo artificial, rebajar la cota del lecho, mejorar el drenaje transversal y replantar con especies autóctonas. El resultado es un cauce que vuelve a funcionar como tal: con más sitio para el agua y con un suelo que la frena y la filtra en lugar de lanzarla calle abajo.
La pieza más vistosa es un parque inundable. La idea es sencilla y funciona en media Europa: un espacio verde que la mayor parte del año es un parque para pasear y que, cuando llueve fuerte, se deja llenar a propósito para quitarle fuerza a la riada. De paso, parte de lo que arrastra el agua se queda ahí en vez de acabar en el Mar Menor.
Los números: más de 8.600 vecinos con menos riesgo de inundación y una inversión que supera los 3,56 millones de euros. El 78,25% lo ha puesto la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica, con fondos europeos; el resto, el Ayuntamiento y el centro tecnológico CETENMA, que han ejecutado el proyecto. Se llama «La Memoria del Agua. Rambla-Sur», un nombre que le queda bien a un pueblo que sabe lo que es una gota fría.
Hay un detalle que suele faltar en este tipo de obras y aquí está: la empresa adjudicataria tiene un contrato de mantenimiento de diez años. La comisionada del Ciclo del Agua, Laura Martín Murillo, que visitó la zona con el alcalde, lo dijo así: «Durante años se nos dijo que había que elegir entre naturaleza y seguridad. Esta rambla demuestra lo contrario».
Por qué nos gusta: porque en el Campo de Cartagena el agua de lluvia siempre ha sido a la vez la alegría y el susto. Una rambla que aguanta mejor la riada y además filtra lo que baja hacia la laguna arregla dos problemas con una sola obra. Y hay 9 millones en una segunda convocatoria para los municipios que quieran copiar la idea.
Leer la noticia completa en Ministerio para la Transición Ecológica →Resumen elaborado por I Love Mar Menor. El contenido íntegro y los derechos pertenecen a la fuente original.